Cuando llevas varios días en una isla y ya conoces el centro, la tentación es ir a los bordes.

Decidimos dar la vuelta completa a Koh Yao Yai en moto. El plan era simple: seguir la carretera de la costa, parar donde hubiera algo interesante y volver antes de que oscureciera.

Tailandia tiene una forma muy particular de complicar los planes simples.


🎥 Vídeo de esta experiencia


Si quieres ver esta aventura en acción, tienes el vídeo completo en la sección de vídeos de nuestra web, donde encontrarás este día y el resto del viaje paso a paso.


🧭 Ruta del día


Inicio: Bungalow en Koh Yao Yai

Transporte: Moto

Duración: Día completo

Nivel: Medio – caminos sin asfaltar y condiciones variables

Paradas:

  • Vuelta completa a la isla
  • Playas desiertas
  • Refugio durante la tormenta
  • Parada técnica por pinchazo


🛵 La salida: cuando el mapa miente


Koh Yao Yai en el mapa parece una isla pequeña con una carretera que la rodea. En la práctica, esa carretera no existe en muchos tramos. Hay pistas de tierra, cruces sin señalizar y zonas donde el asfalto termina sin previo aviso.

Las primeras horas fueron de exploración pura: playas sin nombre en Google Maps, pueblos de pescadores donde los niños saludan desde las puertas, arrozales al lado del mar.


⛈️ La tormenta: cinco segundos de aviso


En el sur de Tailandia, las tormentas llegan sin negociación. El cielo puede estar despejado y en diez minutos estar oscuro del todo.

Nos pilló a mitad de la isla, lejos del bungalow, sin chubasquero. El único techo disponible era un cobertizo de chapa junto a una casa de pescadores cuyos dueños nos hicieron señas para que entráramos.

Esperamos ahí durante casi una hora, viendo caer el agua, mientras la familia de dentro seguía con su vida como si tuviéramos cita.

👉 Consejo: lleva siempre una bolsa de plástico para el teléfono. La lluvia no avisa.


🔧 El pinchazo: cuando la aventura se pone técnica


Después de la tormenta, seguimos. Y a unos kilómetros del cobertizo, la moto empezó a comportarse de forma extraña. Pinchazo. En una pista de tierra. Sin taller visible.

La solución llegó de la manera más tailandesa posible: un señor en moto que pasó, vio la situación y sin mediar demasiadas palabras nos llevó a un taller de barrio donde arreglaron la rueda en veinte minutos por un precio simbólico.


🏖️ Las playas desiertas: la recompensa


La recta final de la vuelta a la isla tuvo la recompensa que justificaba el esfuerzo: una serie de playas pequeñas, casi inaccesibles, completamente vacías. No son las playas de las fotos de Instagram. Son mejores porque son reales y porque hay que llegar hasta ellas.


⚠️ Consejos reales

Recomendado si: Tienes experiencia con motos en terreno variado y te gusta la improvisación.

No recomendado si: Solo tienes medio día o si el tiempo está inestable sin experiencia en carreteras mojadas.


💡 Por qué este día fue diferente

El pinchazo, la tormenta y el cobertizo de chapa forman parte del viaje tanto como las playas al atardecer. Son las partes que no fotografías pero que cuentas siempre que alguien pregunta cómo fue.


Sigue el viaje completo por Tailandia en nuestros vídeos y únete a nuestras próximas expediciones si quieres vivir algo así.